Evergram tiene dos motores de dictado, y eliges cuál usar desde la configuración de dictado: uno prioriza velocidad de respuesta, el otro prioriza precisión con nombres propios, jerga o frases largas.
Rápido
Usa el reconocimiento de voz que ya viene instalado en tu navegador, el mismo motor que usas para búsquedas por voz en el buscador de Google, por ejemplo. La respuesta es casi instantánea: el texto aparece mientras hablas, casi sin demora. La precisión es buena para dictado casual, frases cortas y vocabulario común, pero puede trastabillar con nombres propios poco frecuentes o jerga muy específica de tu tema.
Preciso
Corre un modelo de inteligencia artificial directamente en tu computadora, no en un servidor externo. Tarda un poco más en transcribir cada fragmento porque el procesamiento es local, pero es notablemente más fiel con nombres propios, terminología técnica o frases largas y complejas.
Comparación rápida
- Velocidad: Rápido responde casi al instante; Preciso tiene una demora corta mientras procesa.
- Precisión con vocabulario común: similar en ambos.
- Precisión con nombres propios y jerga: Preciso es notablemente mejor.
- Primera vez que se usa: Rápido arranca de inmediato; Preciso descarga un modelo antes de la primera transcripción (ver «Cómo activar el dictado»).
- Dónde se procesa el audio: Rápido en el navegador; Preciso en tu computadora, en ningún caso en un servidor de Evergram (ver «Privacidad del dictado»).
Cuál conviene según lo que estés dictando
Para una nota rápida, una idea suelta o un primer borrador donde vas a corregir de todos modos, el modo rápido alcanza y te ahorra la espera. Para dictar un guion con nombres de marca, términos técnicos de tu industria, o un párrafo largo que no quieres tener que revisar palabra por palabra después, el modo preciso paga la demora extra con menos correcciones manuales al final.
El modo rápido es el que viene activado por defecto. Puedes cambiar de uno a otro las veces que quieras desde la configuración de dictado: no es una decisión permanente ni algo que tengas que fijar antes de empezar a escribir.