Evergram es un editor de texto para gente que escribe para que la lean: guionistas, creadores de reels, redactores y autores de newsletters. Mide legibilidad, ritmo y estilo oración por oración mientras escribes, en vez de tirarte un informe genérico al final del documento.
La idea central es simple: la mayoría de los editores de texto están pensados para procesar documentos (formatearlos, imprimirlos, compartirlos), no para ayudarte a que el texto se lea mejor. Evergram invierte esa prioridad. Cada oración que escribes se evalúa en tiempo real contra criterios de legibilidad, y el editor te muestra esa señal directamente sobre el texto, con resaltados de color, en vez de esconderla en un panel que nadie mira.
No es un procesador de textos con veinte pestañas ni un CMS. Es una hoja en blanco con un puñado de herramientas que aparecen solo cuando las necesitas: frameworks guiados para no arrancar de cero, dictado por voz, comentarios al margen, historial de versiones y exportación directa a WordPress, Substack, Medium o Markdown.
Para quién está pensado
- Guionistas de reels y video corto, que necesitan hooks cortos y ritmo, no párrafos de ensayo.
- Redactores de copy y marketing, que trabajan con frameworks como PAS o AIDA todos los días.
- Autores de newsletters, que publican con frecuencia y necesitan un flujo rápido de escritura a publicación.
- Cualquiera que escriba para un lector real (no para sí mismo) y quiera saber, mientras escribe, dónde el texto se pone denso o pierde ritmo.
Qué hace mientras escribes
Todo lo demás en Evergram cuelga de esa idea de feedback en tiempo real. El puntaje de legibilidad se recalcula con cada oración. Los resaltados de oraciones largas, voz pasiva, adverbios y repeticiones aparecen directamente en el texto. El panel de sinónimos te da alternativas más simples para una palabra sin salir del documento. Y si prefieres hablar antes que tipear, el dictado por voz transcribe con dos motores distintos según qué tan preciso necesites ser.
Qué NO es
No es una IA que escribe por ti. Evergram no genera párrafos ni reescribe tu texto automáticamente: te muestra dónde pierde al lector y te da estructura (frameworks, sinónimos, resaltados) para no arrancar de cero, pero las palabras las pones tú, siempre.
Tampoco es un corrector ortográfico ni gramatical. Evergram mide legibilidad y estilo (largo de oración, voz pasiva, adverbios, repeticiones), no errores de tipeo ni concordancia. Para eso sigues usando el corrector de tu navegador o sistema operativo en paralelo.
¿Evergram es gratis?
Sí. Puedes escribir, usar todos los frameworks, el dictado por voz y el análisis de legibilidad sin cuenta y sin pagar nada. La sincronización en la nube tiene un límite gratuito de 5 documentos (ver «Sincronización en la nube»); no hace falta pagar para escribir, solo para sincronizar más de esa cantidad entre dispositivos.
¿Necesito instalar algo?
No. Evergram corre en el navegador, sin instalación ni extensión. El modo de dictado preciso descarga un modelo de voz la primera vez que lo usas, pero ese modelo vive en el navegador, no es un programa aparte que tengas que instalar o actualizar tú.